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Transporte de coches eléctricos: qué debes tener en cuenta antes de trasladar tu vehículo

Los coches eléctricos son cada vez más habituales en nuestras carreteras y, como es lógico, también ha crecido la necesidad de trasladarlos de una ciudad a otra sin que tengan que realizar el recorrido por sus propios medios.

Una compra en otra provincia, una mudanza, el movimiento de vehículos entre concesionarios, la renovación de una flota de renting o simplemente la necesidad de llevar un coche de un punto a otro pueden hacer necesario recurrir a un servicio profesional de transporte de coches eléctricos.

Y aquí suelen aparecer las primeras preguntas.

¿Se transporta un coche eléctrico igual que uno de gasolina o diésel? ¿Qué hacemos con la batería? ¿Tiene que estar cargada al 100 %? ¿Qué ocurre si está completamente descargada? ¿Influye el peso del vehículo? ¿Necesita obligatoriamente un transporte cerrado?

Son dudas totalmente razonables.

En Grupo de la Chica nos dedicamos al transporte profesional de vehículos y sabemos que, aunque el procedimiento comparte muchas características con el traslado de cualquier otro turismo, un eléctrico tiene ciertas particularidades que merece la pena tener en cuenta.

Por eso, si estás pensando en transportar un coche eléctrico, aquí vamos a explicar qué revisamos, cómo conviene preparar el vehículo y cuáles son los aspectos que pueden condicionar la operación.

¿Se puede transportar un coche eléctrico en un camión portavehículos?

Sí.

Un vehículo eléctrico puede transportarse mediante un camión portavehículos igual que transportamos vehículos de gasolina, diésel o híbridos.

El coche se carga sobre el portavehículos, se coloca correctamente y se asegura para realizar el desplazamiento hasta su destino.

Esto significa que no necesitas conducir el coche durante cientos de kilómetros ni organizar todo el trayecto en función de su autonomía.

Una vez cargado y correctamente asegurado sobre el portavehículos, será el camión el encargado de realizar el desplazamiento.

En nuestra experiencia, esta es precisamente una de las razones por las que el transporte de vehículos eléctricos resulta especialmente interesante en recorridos largos.

El eléctrico llega a destino sin añadir kilómetros derivados del traslado y sin consumir batería por recorrer esa distancia por carretera con el propio vehículo.

Si el único objetivo es llevar un automóvil desde una ciudad hasta otra, no siempre tiene sentido convertir el traslado en un viaje de varias horas con paradas intermedias de recarga.

Transportar un coche eléctrico no es exactamente lo mismo que conducirlo hasta el destino

Esta diferencia parece evidente, pero es importante.

Cuando conducimos un eléctrico de Madrid a Sevilla, de Barcelona a Málaga o de Valencia a Bilbao, debemos pensar en su autonomía, el estado inicial de carga, el recorrido, los puntos de recarga disponibles y el tiempo adicional que podemos necesitar.

Cuando lo transportamos sobre un portavehículos, toda esa planificación deja de ser necesaria para el vehículo.

El coche no está recorriendo la ruta con sus propias ruedas.

Por eso, transportar un eléctrico puede tener sentido cuando queremos simplemente cambiarlo de ubicación y no necesitamos utilizarlo durante el trayecto.

Además, evitamos incrementar innecesariamente el kilometraje.

Esto resulta especialmente relevante en vehículos nuevos, seminuevos, coches destinados a exposición, vehículos vendidos a distancia o unidades que un concesionario necesita entregar con el menor kilometraje posible.

¿Cuándo puede ser útil el transporte de coches eléctricos?

Durante años hemos visto cómo han cambiado las necesidades de los clientes y del propio sector de la automoción.

El crecimiento del vehículo eléctrico simplemente añade un nuevo tipo de automóvil a movimientos logísticos que ya son habituales.

Hay varias situaciones en las que el servicio resulta especialmente útil.

Compra de un coche eléctrico en otra provincia

Internet ha cambiado completamente la forma en la que compramos coches.

Actualmente podemos encontrar el vehículo que queremos a cientos de kilómetros de nuestra residencia.

Eso amplía muchísimo las posibilidades de compra, pero también plantea una pregunta muy sencilla: ¿cómo llevamos ese coche hasta casa?

Una posibilidad es desplazarnos personalmente hasta el vendedor y regresar conduciendo.

Otra es organizar directamente el transporte del coche eléctrico.

De esta forma, el vehículo puede recogerse en origen y trasladarse hasta el destino acordado sin que el comprador tenga que realizar personalmente todo el recorrido.

Además, el coche no acumula los kilómetros correspondientes a ese viaje.

Traslados entre concesionarios

Los concesionarios necesitan redistribuir continuamente sus vehículos en función de la demanda.

Una determinada configuración puede estar disponible en una delegación mientras el cliente que quiere comprarla se encuentra en otra ciudad.

En ese caso, el transporte mediante portavehículos permite desplazar el vehículo sin añadir kilometraje antes de su entrega.

Para nosotros, este tipo de operación forma parte de la lógica habitual de la logística de automoción: colocar cada unidad donde realmente se necesita.

Empresas de renting y leasing

La electrificación de las flotas también está transformando el renting y el leasing.

Estas compañías necesitan mover coches entre delegaciones, usuarios, talleres, centros de reacondicionamiento, campas y puntos de entrega.

Cuando hablamos de decenas, cientos o miles de vehículos, la cuestión ya no consiste únicamente en transportar un coche.

Consiste en organizar correctamente toda una operativa logística.

El transporte en portavehículos permite agrupar diferentes unidades y planificar los movimientos según las necesidades de la flota.

Empresas y gestores de flotas eléctricas

Lo mismo sucede con las flotas corporativas.

A medida que más empresas incorporan vehículos eléctricos, también necesitan moverlos entre centros de trabajo, delegaciones o usuarios.

En lugar de enviar un conductor por cada automóvil, el transporte profesional permite organizar varios movimientos dentro de una misma planificación logística.

Mudanzas y cambios de residencia

Una mudanza también puede hacer necesario trasladar el vehículo.

Si cambias de residencia, puedes desplazarte hasta tu nuevo destino por avión, tren u otro medio mientras el coche viaja de forma independiente mediante un servicio profesional de transporte.

Esto facilita especialmente la organización cuando ya tienes que coordinar vivienda, equipaje, familia y todos los demás elementos de una mudanza.

La batería: una de las principales dudas en el transporte de coches eléctricos

Esta es probablemente una de las preguntas que más interés genera.

¿Con qué nivel de batería tengo que entregar el coche?

No es necesario cargarla al 100 % únicamente para realizar el transporte.

De hecho, desde un punto de vista operativo, nuestro objetivo no es que el coche tenga autonomía suficiente para recorrer cientos de kilómetros.

No va a hacerlo.

Lo que necesitamos es que disponga de carga suficiente para realizar correctamente las maniobras necesarias durante la recogida, la carga, la descarga y la entrega.

Ese es el punto importante.

El vehículo puede necesitar avanzar unos metros, cambiar de posición o realizar determinadas maniobras para poder colocarlo correctamente en el portavehículos.

Por eso aconsejamos comprobar antes de la recogida que dispone de batería suficiente para funcionar con normalidad.

La situación puede variar dependiendo del modelo y de la operación, así que lo fundamental es comunicar previamente cualquier circunstancia especial.

¿Hay que cargar un coche eléctrico al 100 % antes de transportarlo?

No.

Para un transporte ordinario no tiene sentido cargar el coche completamente solo porque vaya a viajar en un portavehículos.

Lo importante es que esté operativo.

Nos interesa que podamos arrancarlo, moverlo, colocarlo correctamente y realizar la descarga en destino.

La autonomía que necesitaríamos para conducir desde el origen hasta el destino deja de ser relevante porque esa distancia la recorrerá el camión.

Por eso recomendamos pensar en términos de operatividad, no de autonomía máxima.

¿Qué ocurre si el coche eléctrico tiene la batería completamente descargada?

Aquí sí aparece una diferencia práctica importante.

Si la batería está completamente descargada y el vehículo no puede moverse, la operación de carga y descarga puede complicarse.

Hay coches que, dependiendo de su estado y configuración, pueden presentar dificultades incluso para determinadas maniobras cuando no disponen de energía.

Por eso, antes de la recogida conviene comprobar varias cosas:

  • Que el vehículo arranca correctamente.
  • Que puede desplazarse por sus propios medios.
  • Que responde de forma normal.
  • Que puede situarse en la posición necesaria para cargarlo.
  • Que no existen mensajes de error o averías que impidan su movimiento.

Y hay una recomendación que para nosotros es especialmente importante:

si el vehículo está inmovilizado, hay que comunicarlo antes de contratar el transporte.

No conviene descubrirlo cuando el portavehículos ya está delante del coche.

Con esa información previa podemos estudiar las características concretas del vehículo, su ubicación, su estado y los medios necesarios para determinar cómo organizar el servicio.

Cuanta más información tengamos desde el principio, mejor podremos planificar el transporte.

¿Qué ocurre si el coche eléctrico está averiado?

Que un vehículo esté averiado no significa automáticamente que no pueda transportarse, pero necesitamos saber exactamente cuál es su situación.

No es lo mismo un coche que tiene una incidencia pero todavía puede moverse que un vehículo completamente inmovilizado.

Tampoco es lo mismo una avería electrónica ordinaria que un automóvil accidentado con posibles daños en la batería de alta tensión.

Por eso pedimos que cualquier incidencia relevante sea comunicada antes de organizar el traslado.

Especialmente si existe alguna sospecha de daño en la batería.

En un vehículo eléctrico accidentado, el estado de la batería puede condicionar significativamente las medidas necesarias para su manipulación y transporte.

En estos casos no conviene improvisar.

Primero hay que conocer la situación real y después determinar cómo puede realizarse la operación.

El peso de los vehículos eléctricos sí importa

Esta es otra diferencia que muchas veces pasa desapercibida para quien contrata el servicio.

Las baterías hacen que numerosos vehículos eléctricos tengan un peso elevado respecto a determinados modelos equivalentes de combustión.

Desde el punto de vista del cliente, esto puede no cambiar prácticamente nada.

Desde el punto de vista logístico, sí tenemos que tenerlo en cuenta.

Un camión portavehículos dispone de límites de carga y cada combinación de vehículos debe planificarse considerando tanto sus dimensiones como su peso.

No consiste simplemente en contar cuántos coches caben.

Tenemos que saber qué coches son, cuánto pesan, qué dimensiones tienen y cómo podemos distribuir correctamente la carga.

Por eso conocer la marca y el modelo exactos nos ayuda a organizar el servicio.

Esta es una de esas partes del trabajo que el cliente prácticamente no ve, pero que forma parte de la planificación diaria de un transporte profesional.

Las dimensiones y la altura libre también deben tenerse en cuenta

No todos los coches eléctricos tienen la misma carrocería.

Hay pequeños urbanos eléctricos, berlinas, SUV de gran tamaño, deportivos y vehículos comerciales.

En algunos modelos, la disposición de las baterías hace que determinados componentes estén situados en la parte inferior del coche.

Además, ciertos vehículos cuentan con poca altura libre respecto al suelo.

Por eso las maniobras de carga deben realizarse teniendo en cuenta las características específicas del automóvil.

Una rampa, un ángulo de entrada o una determinada configuración del portavehículos pueden ser adecuados para un coche y requerir mayor atención con otro.

De nuevo, disponer previamente de marca y modelo facilita mucho la planificación.

¿Un coche eléctrico necesita viajar obligatoriamente en transporte cerrado?

No por el simple hecho de ser eléctrico.

En Grupo de la Chica trabajamos con camiones portavehículos abiertos y podemos transportar vehículos eléctricos mediante este tipo de configuración.

Que un coche utilice una batería eléctrica en lugar de un motor de combustión no significa que necesite automáticamente viajar dentro de un camión cerrado.

Lo verdaderamente importante es realizar correctamente las operaciones de carga, colocación, fijación y descarga.

El tipo de propulsión es una característica que tenemos en cuenta dentro de la planificación, pero no convierte automáticamente al vehículo en un coche que necesite un transporte cerrado.

¿Las baterías de litio afectan a la normativa de transporte?

Es una cuestión que merece explicarse con cuidado porque suele simplificarse demasiado.

Las baterías de alta tensión de los coches eléctricos están sujetas a regulación específica, pero eso no significa que cualquier traslado ordinario de un vehículo eléctrico se gestione exactamente igual que el transporte independiente de una batería de litio.

La normativa contempla específicamente los vehículos propulsados por baterías que son transportados como carga y establece condiciones concretas.

Además, la situación cambia cuando hablamos de un vehículo accidentado o de una batería dañada o defectuosa.

Por eso distinguimos claramente entre un coche eléctrico operativo que se traslada de un punto a otro y un vehículo que ha sufrido daños que pueden afectar a la seguridad de su batería.

Si existe una incidencia de este tipo, necesitamos conocerla antes de planificar la operación.

Cómo preparar un coche eléctrico antes del transporte

Preparar correctamente el vehículo facilita la recogida y reduce posibilidades de incidencia.

No estamos hablando de un procedimiento complicado.

En realidad, muchas comprobaciones son similares a las que recomendamos para cualquier automóvil.

1. Comprueba el nivel de batería

No buscamos máxima autonomía.

Buscamos disponer de energía suficiente para realizar las maniobras necesarias.

Antes de la recogida, comprueba que el coche puede arrancar y desplazarse normalmente.

2. Comprueba que el vehículo se mueve correctamente

Parece básico, pero es fundamental.

Si existe una avería, un bloqueo, un problema electrónico o cualquier circunstancia que pueda impedir mover el coche, necesitamos saberlo.

La información previa nos permite valorar la operación antes de enviar el vehículo de transporte.

3. Revisa los neumáticos

Una presión adecuada facilita las operaciones de carga y descarga.

También conviene avisar si existe un neumático pinchado o cualquier problema en una rueda que dificulte el movimiento del automóvil.

4. Retira equipaje y objetos personales

Recomendamos dejar el interior del vehículo libre de objetos personales.

Maletas, cajas o elementos sueltos pueden desplazarse y, además, no forman parte del propio vehículo que estamos transportando.

Lo más sencillo es entregar el automóvil despejado.

5. Haz fotografías antes de la recogida

Es una buena práctica independientemente de si hablamos de un eléctrico o de un coche de combustión.

Puedes fotografiar:

  • Carrocería.
  • Paragolpes.
  • Llantas.
  • Retrovisores.
  • Frontal y parte trasera.
  • Cualquier marca previa que ya exista.

De esta manera dispones de una referencia clara del estado exterior del coche antes del traslado.

6. Comunica cualquier particularidad

Este punto es probablemente el más importante.

Si existe una avería, un problema con la batería, dificultad para mover el vehículo, una rueda bloqueada, poca altura libre o cualquier otra circunstancia especial, comunícala previamente.

Cuanta más información tengamos, mejor podremos planificar el transporte.

Preferimos conocer una dificultad antes de la recogida y preparar la solución adecuada que descubrirla una vez iniciada la operación.

Transportar un eléctrico evita consumir autonomía durante el desplazamiento

Una de las ventajas más evidentes de transportar un coche eléctrico es precisamente esta.

En recorridos largos, conducir un eléctrico implica planificar la autonomía disponible y las posibles recargas.

Esto forma parte del uso completamente normal de estos vehículos.

Pero cuando el objetivo no es viajar con el automóvil sino simplemente trasladarlo de una ubicación a otra, esa planificación puede ser innecesaria.

Sobre un portavehículos, el coche no necesita recorrer por sus propios medios la distancia entre origen y destino.

Por tanto, no necesitamos organizar paradas de carga a lo largo de la ruta.

Si acabas de comprar el vehículo a cientos de kilómetros, si lo estás enviando a otra delegación o si simplemente quieres trasladarlo hasta tu nueva residencia, este sistema puede simplificar considerablemente la operación.

También evitamos añadir kilómetros innecesarios

Esta ventaja no es exclusiva del vehículo eléctrico, pero para nosotros tiene mucha importancia en el sector de automoción.

Imagina un coche nuevo vendido por un concesionario.

O un vehículo seminuevo con pocos kilómetros.

O una unidad adquirida online cuyo comprador se encuentra a 600 kilómetros.

Si el coche realiza ese recorrido circulando, esos kilómetros pasan a formar parte de su kilometraje.

Si viaja sobre un portavehículos, no.

Por eso el transporte de coches eléctricos mediante portavehículos es especialmente interesante para concesionarios, compraventas, renting, leasing y clientes que quieren evitar kilómetros derivados únicamente del traslado.

Transporte de coches eléctricos para concesionarios

El vehículo eléctrico está cambiando los catálogos de los fabricantes, pero la necesidad logística sigue siendo muy parecida: hay que conseguir que el coche adecuado esté en el lugar adecuado.

Un concesionario puede necesitar mover vehículos:

  • Entre delegaciones.
  • Desde una campa.
  • Hasta un comprador.
  • Hacia un centro de preparación.
  • A una exposición.
  • Entre diferentes provincias.

La posibilidad de transportar varias unidades permite organizar estos movimientos sin recurrir a un conductor distinto para cada automóvil.

Y cuando trabajamos con numerosos vehículos, optimizar esas operaciones se vuelve especialmente importante.

Transporte de flotas eléctricas para renting, leasing y empresas

Cuando hablamos de una flota, la escala cambia.

Ya no estamos pensando únicamente en un traslado puntual.

Podemos estar hablando de movimientos recurrentes entre múltiples ubicaciones.

Las empresas de renting, leasing y gestión de flotas necesitan recoger coches que terminan contrato, entregar vehículos a nuevos usuarios, enviarlos a reacondicionamiento o redistribuir unidades.

Con los eléctricos ocurre exactamente lo mismo, con la particularidad de que debemos considerar aspectos como su peso, su estado de carga y cualquier incidencia que pueda limitar sus movimientos.

En estos casos, conocer con antelación el volumen de vehículos, los modelos, los puntos de recogida y entrega y las fechas previstas nos permite diseñar una planificación mucho más eficiente.

¿Qué información necesitamos para transportar un coche eléctrico?

Cuanta más precisión tengamos desde el principio, mejor.

Para estudiar un servicio de transporte de vehículo eléctrico, resulta conveniente disponer como mínimo de:

  • Marca.
  • Modelo.
  • Punto exacto de recogida.
  • Punto de entrega.
  • Estado del vehículo.
  • Confirmación de si arranca.
  • Confirmación de si puede desplazarse normalmente.
  • Existencia de averías o incidencias.
  • Fechas aproximadas del traslado.

Si el automóvil tiene alguna particularidad adicional, también conviene indicarla.

Esta información nos permite estudiar la operación y organizar correctamente el espacio disponible en el portavehículos.

¿Cómo funciona el proceso de transporte?

Aunque cada servicio tiene sus particularidades, el proceso puede resumirse de forma sencilla.

Primero recibimos la información del vehículo, origen y destino.

Después analizamos el servicio y planificamos su integración dentro de nuestra operativa de transporte.

En el momento de la recogida, el coche debe encontrarse en el estado previamente comunicado y disponer de las condiciones necesarias para realizar las maniobras previstas.

A continuación se realiza la carga y correcta colocación sobre el portavehículos.

El vehículo viaja hasta el punto de destino y finalmente se realiza la descarga y entrega.

Detrás de un proceso aparentemente sencillo existe planificación logística, coordinación de rutas, gestión de capacidad y conocimiento del tipo de vehículo que estamos transportando.

Y esa parte es precisamente nuestro trabajo.

¿Por qué es importante trabajar con una empresa especializada en transporte de vehículos?

Transportar un automóvil no consiste únicamente en moverlo del punto A al punto B.

Hay que planificar la ruta, gestionar la capacidad disponible, conocer las características de los vehículos, realizar las maniobras de carga y descarga correctamente y mantener control sobre toda la operación.

En Grupo de la Chica llevamos más de 80 años vinculados al transporte de vehículos.

Contamos con una flota propia de más de 200 grúas y portacoches y realizamos nuestros servicios sin depender de la subcontratación habitual de terceros.

Para nosotros esto es especialmente importante porque nos permite mantener un control mucho más directo sobre la operación.

Nuestros camiones disponen además de sistemas de geolocalización que facilitan el seguimiento de los transportes.

Cuando gestionas diariamente grandes volúmenes de vehículos, la experiencia no consiste solo en saber conducir un portavehículos.

Consiste en ser capaces de coordinar toda la cadena necesaria para que cada unidad llegue donde tiene que llegar.

Transporte de coches eléctricos con flota propia

Uno de los elementos que más valoramos de nuestro modelo de trabajo es disponer de flota propia.

No concebimos el transporte únicamente como una intermediación entre el cliente y otro operador.

Nuestra estructura está diseñada para ejecutar directamente los servicios y mantener el control sobre la operativa.

En el transporte de eléctricos esto nos permite aplicar la misma filosofía que seguimos con cualquier otro vehículo: conocer qué estamos transportando, estudiar sus características y organizar cada movimiento con los medios adecuados.

La tecnología del automóvil cambia.

Hace décadas transportábamos vehículos completamente distintos a los actuales.

Hoy movemos eléctricos, híbridos, SUV, turismos, vehículos comerciales y modelos con pesos y dimensiones muy diferentes.

La logística tiene precisamente ese reto: evolucionar al mismo ritmo que los vehículos.

Transporte de coches eléctricos en España con Grupo de la Chica

El crecimiento de la movilidad eléctrica está cambiando los vehículos que vemos cada día, pero algo permanece igual: cuando un coche tiene que pasar de un punto a otro, hace falta una logística fiable detrás.

En Grupo de la Chica conocemos de primera mano lo que hay detrás de cada transporte.

Trabajamos con camiones portavehículos y planificamos cada operación teniendo en cuenta las características del vehículo, su estado, el origen y el destino.

Cuando se trata de un eléctrico, prestamos especial atención a aspectos como su capacidad para desplazarse, el nivel de batería necesario para las maniobras, el peso, las dimensiones y cualquier incidencia que pueda afectar a la carga o descarga.

No es necesario complicarlo más de lo que realmente es.

Un coche eléctrico puede trasladarse profesionalmente igual que otros vehículos, siempre que se conozcan sus características y se prepare correctamente la operación.

Mueve tu coche eléctrico sin añadir kilómetros innecesarios

Si necesitas llevar un eléctrico desde una ciudad hasta otra, no siempre tienes que realizar personalmente todo el recorrido.

El transporte de coches eléctricos permite desplazar el vehículo sin sumar los kilómetros del trayecto, sin tener que organizar recargas durante la ruta y sin convertir un simple traslado en un viaje de varias horas.

Antes de la recogida, comprueba que el coche puede moverse, deja batería suficiente para las maniobras, retira objetos personales, documenta su estado y comunícanos cualquier particularidad.

A partir de ahí, nos encargamos de estudiar la operación.

En Grupo de la Chica podemos analizar el origen, el destino y las características de tu vehículo para ofrecerte una solución adaptada a sus necesidades.

Porque transportar un coche eléctrico no debería ser complicado.

Lo importante es hacerlo con planificación, experiencia y los medios adecuados.

transporte flotas renting

Transporte de flotas para renting y leasing: cómo optimizar la logística de vehículos

Gestionar una flota de renting o leasing no consiste únicamente en incorporar vehículos y entregarlos a los clientes. Detrás de cada coche existe una cadena de movimientos que, cuando hablamos de decenas, cientos o miles de unidades, puede convertirse en una parte crítica de la operativa.

Vehículos nuevos que llegan a la flota. Coches que deben trasladarse entre delegaciones. Unidades que regresan al finalizar un contrato. Vehículos que tienen que pasar por un taller, un centro de inspección o un centro de reacondicionamiento. Coches que están disponibles en una ciudad cuando la demanda se encuentra en otra.

Ahí es donde entra en juego el transporte de flotas para renting y leasing.

En Grupo de la Chica conocemos bien este tipo de operativas. Para nosotros, el transporte no consiste simplemente en recoger un coche en un punto A y descargarlo en un punto B. Cuando trabajamos con flotas, lo que realmente estamos gestionando es una parte de la disponibilidad del activo del cliente.

Y esto cambia por completo la forma de entender la logística.

Para una empresa de renting o leasing, un vehículo parado es un activo que no está generando todo su potencial. Por eso, conseguir que el vehículo adecuado esté en el lugar adecuado y en el momento necesario es una cuestión directamente relacionada con la eficiencia de la flota.

¿Qué es el transporte de flotas para empresas de renting y leasing?

Cuando hablamos de transporte de flotas nos referimos a la planificación, recogida, traslado y entrega de vehículos pertenecientes a una misma compañía o gestionados por un operador de renting, leasing, movilidad o gestión de flotas.

A diferencia de un transporte particular, en este tipo de operaciones pueden coexistir:

  • Diferentes vehículos.
  • Varios puntos de recogida.
  • Varios destinos.
  • Prioridades distintas.
  • Movimientos recurrentes.
  • Vehículos en diferentes fases de su ciclo de vida.
  • Unidades que necesitan pasar previamente por talleres o centros de reacondicionamiento.
  • Necesidades puntuales de redistribución por cambios en la demanda.

Por eso, el transporte de vehículos para renting necesita algo más que un camión.

Necesita planificación.

En operaciones B2B pueden existir múltiples puntos de recogida, diferentes destinos y vehículos que necesitan llegar en momentos concretos. Una buena planificación logística debe tener en cuenta aspectos como el número de vehículos, la ubicación de cada unidad, los destinos, las prioridades de entrega, las características de los coches, la accesibilidad de los lugares de carga y descarga y la optimización de las rutas.

Cuando todos estos movimientos se coordinan correctamente, la logística deja de ser una sucesión de traslados independientes y pasa a convertirse en un proceso organizado.

La logística acompaña al vehículo durante prácticamente toda su vida dentro de una flota

Una de las cosas que comprobamos en este sector es que el transporte aparece en muchos más momentos de los que podría parecer inicialmente.

La logística puede intervenir durante prácticamente todo el ciclo de vida del vehículo:

  • Incorporación de nuevas unidades a la flota.
  • Distribución entre diferentes delegaciones.
  • Entrega de vehículos.
  • Recogida al finalizar contratos.
  • Traslados a talleres.
  • Mantenimiento y reparación.
  • Reacondicionamiento de vehículos.
  • Redistribución según la demanda.
  • Preparación para una nueva comercialización.

Por eso no entendemos el transporte de coches para leasing o renting como una operación aislada.

Forma parte de un flujo.

Una unidad puede incorporarse a la flota en Madrid, ser enviada posteriormente a Andalucía, finalizar allí su contrato, trasladarse a un centro de reacondicionamiento y después necesitar una nueva redistribución.

Cuanto mejor estén conectadas esas fases, menos tiempo pasa el vehículo esperando entre una operación y la siguiente.

Y esa es una de las claves de una buena logística de flotas.

¿Por qué es tan importante reducir el tiempo de inmovilización?

El objetivo final no es simplemente mover coches.

El verdadero objetivo es conseguir que cada vehículo pase el menor tiempo posible inmovilizado por cuestiones logísticas.

Esa diferencia es fundamental.

Si una unidad termina un contrato en una ciudad y existe demanda en otra, trasladarla de forma organizada permite acelerar su siguiente utilización.

Lo mismo ocurre con un vehículo que necesita pasar por un taller antes de volver a estar disponible.

Una recogida que se retrasa puede retrasar el reacondicionamiento. El retraso en el reacondicionamiento puede retrasar una nueva entrega. Y una mala coordinación entre distintos puntos puede acabar multiplicando los tiempos de espera.

Por eso entendemos la logística como una herramienta para favorecer la rotación y la disponibilidad de la flota.

Cuanto más fluido sea este proceso, más eficiente será la gestión global.

Redistribución de vehículos entre delegaciones

Es uno de los movimientos más habituales dentro de las flotas.

La demanda no siempre es igual en todas las ciudades.

Puede ocurrir que una delegación disponga de varios vehículos inmovilizados mientras otra necesita nuevas unidades para atender a sus clientes. Mantener los coches donde no son necesarios tiene poco sentido cuando pueden estar generando actividad en otro punto.

En estas situaciones organizamos el traslado de vehículos entre delegaciones para ayudar a reequilibrar la flota.

El uso de camiones portavehículos permite realizar esta redistribución sin necesidad de que cada coche recorra circulando los cientos de kilómetros que pueden separar ambos puntos.

Y cuando hablamos de muchos movimientos a lo largo del año, esto tiene bastante más importancia de la que parece.

Recogida de vehículos cuando finaliza un contrato de renting o leasing

La devolución del vehículo no significa el final de su logística.

En muchas ocasiones ocurre exactamente lo contrario.

Cuando termina un contrato de renting o leasing, el vehículo puede necesitar trasladarse a:

  • Una base logística.
  • Otra delegación.
  • Un centro de inspección.
  • Un taller.
  • Un centro de reacondicionamiento.
  • Un punto de almacenamiento.
  • Un nuevo punto de comercialización.

La velocidad con la que se gestiona este movimiento influye en lo que sucederá después.

Por eso resulta especialmente útil establecer procedimientos claros para las recogidas de vehículos de renting y su posterior transporte.

Cuando existen volúmenes importantes, centralizar estos movimientos con un operador especializado puede simplificar considerablemente la gestión diaria.

Traslado de vehículos a talleres y centros de reacondicionamiento

No todos los vehículos que regresan de un contrato están preparados para volver inmediatamente al mercado.

Antes de utilizarse de nuevo o comercializarse pueden ser necesarias revisiones mecánicas, reparaciones, limpieza, trabajos de chapa o diferentes procesos de acondicionamiento.

Aquí aparece otro movimiento logístico.

El vehículo tiene que llegar hasta el centro adecuado.

Una de las ventajas de realizar ese traslado mediante un servicio profesional es que evitamos sumar kilómetros innecesarios a la unidad.

Además, la operadora de renting puede integrar el transporte dentro de un proceso más amplio:

recogida → taller → reacondicionamiento → nueva ubicación.

Cuanto mejor coordinemos esos movimientos, más sencillo resulta reducir periodos improductivos.

Incorporación y distribución de vehículos nuevos

El transporte de flotas para renting y leasing también es especialmente importante cuando una empresa amplía o renueva su parque.

Imaginemos una incorporación de numerosas unidades que deben distribuirse desde un mismo punto hacia distintas delegaciones.

Gestionarlas individualmente significaría multiplicar desplazamientos.

Cuando las características de la operación lo permiten, los camiones portavehículos permiten trasladar varias unidades en una misma operación logística.

En Grupo de la Chica disponemos de diferentes configuraciones dentro de nuestra flota, con camiones capaces de cargar desde una unidad hasta diez vehículos, lo que nos permite adaptarnos a necesidades diferentes.

Aquí la planificación vuelve a ser fundamental: no se trata solo de cargar coches, sino de organizar correctamente qué unidades viajan, dónde se descargan y cómo encajan los distintos destinos dentro de la ruta.

Evitar kilómetros innecesarios ayuda a conservar el valor de la flota

Este es uno de los argumentos que más importancia tiene cuando los movimientos son frecuentes.

Si una compañía necesita trasladar vehículos regularmente entre diferentes puntos de España, realizar todos esos recorridos conduciendo significa incorporar kilómetros que no proceden del uso del cliente, sino exclusivamente de necesidades logísticas.

Transportar los vehículos mediante portavehículos permite evitar:

  • Kilómetros derivados exclusivamente de movimientos internos.
  • Desgaste innecesario de neumáticos.
  • Desgaste de frenos y otros componentes.
  • Consumo de combustible durante el traslado.
  • Utilización del vehículo antes de una nueva entrega.

Pensemos en una unidad que finaliza un contrato y posteriormente va a comercializarse como vehículo usado.

El kilometraje importa.

Si durante todo su ciclo logístico podemos evitar recorridos innecesarios, ayudamos a conservar mejor sus condiciones para la siguiente fase comercial.

Por eso el ahorro que genera un transporte eficiente no debería analizarse únicamente comparando el precio del camión frente al combustible de realizar el trayecto conduciendo.

Hay más variables.

Kilometraje, desgaste, tiempo del conductor, desplazamientos de retorno, coordinación y disponibilidad del vehículo también forman parte de la ecuación.

¿Transportar los coches o moverlos mediante conductores?

Cada operación es diferente y ambas fórmulas pueden tener su espacio.

Sin embargo, cuando existen volúmenes suficientes, hay una diferencia evidente: un portavehículos permite mover varias unidades dentro de un mismo desplazamiento.

Gestionar internamente cada traslado mediante conductores requiere dedicar recursos humanos a organizar:

  • Conductores.
  • Horarios.
  • Combustible.
  • Recogidas.
  • Entregas.
  • Viajes de regreso.
  • Incidencias.

Además, si un empleado conduce un vehículo hasta otra ciudad, también es necesario organizar cómo regresará.

Cuando multiplicamos ese problema por muchos vehículos y muchos destinos, la complejidad aumenta rápidamente.

Por eso externalizar estos movimientos con una empresa especializada permite que los equipos internos se concentren en actividades directamente relacionadas con el negocio del renting o leasing.

Agrupar vehículos y optimizar rutas cambia la eficiencia de la operación

Una de las grandes ventajas de los camiones portavehículos es la posibilidad de trasladar varias unidades simultáneamente.

Cuando existen suficientes movimientos entre diferentes zonas, podemos organizar las cargas buscando una utilización eficiente de las rutas.

Pongamos un ejemplo sencillo.

Una empresa necesita mover varios vehículos entre Andalucía y Madrid.

La primera posibilidad sería organizar distintos desplazamientos individuales. La segunda es estudiar qué unidades pueden agruparse dentro de una misma operación, siempre que sus características, fechas, puntos de carga y destinos lo permitan.

Esta planificación contribuye a aprovechar mejor los recursos disponibles y simplifica la gestión logística.

Por eso recomendamos no analizar cada coche como un expediente totalmente independiente cuando existe un volumen recurrente.

Cuanta más visibilidad tengamos de los movimientos previstos, mayores posibilidades existen de organizar la operativa de manera eficiente.

El transporte de una flota empieza antes de cargar el primer coche

Una buena operación empieza con información.

Antes de planificar un servicio necesitamos conocer cuestiones como:

  • Cuántos vehículos hay que mover.
  • Dónde se encuentran.
  • Cuáles son los destinos.
  • Qué unidades tienen prioridad.
  • Qué tipo de vehículos son.
  • Si están operativos o presentan alguna incidencia.
  • Cómo son los puntos de recogida y entrega.
  • Si existen restricciones de acceso.
  • Qué movimientos pueden coordinarse entre sí.

Esta información nos permite estudiar la operación y determinar cómo organizar los recursos.

En flotas recurrentes esto cobra todavía más importancia, porque podemos pasar de gestionar peticiones completamente aisladas a trabajar sobre necesidades logísticas que se repiten.

El estado del vehículo antes del transporte también importa

Antes de cargar una unidad es recomendable realizar una comprobación de su estado.

Esta revisión permite dejar constancia de las condiciones en las que se encontraba el vehículo antes de iniciar el traslado.

Habitualmente se revisan aspectos como:

  • Carrocería.
  • Llantas.
  • Retrovisores.
  • Cristales.
  • Daños previamente existentes.

En operaciones con grandes flotas, disponer de procedimientos claros para la recogida y entrega resulta especialmente importante.

No hablamos únicamente de protección.

También hablamos de control operativo.

Cuando entran y salen muchas unidades, documentar cada fase ayuda a reducir dudas y facilita la gestión en caso de que posteriormente sea necesario comprobar el estado de un vehículo.

Trazabilidad: saber qué está pendiente, qué está en ruta y qué ya se ha entregado

Cuando una empresa gestiona cientos o miles de unidades, saber dónde se encuentra cada vehículo es esencial.

Una buena coordinación entre la empresa de renting y el operador de transporte facilita conocer:

  • Qué vehículos están pendientes de recogida.
  • Qué unidades están en proceso de traslado.
  • Qué vehículos ya han llegado.
  • Cuáles son los siguientes movimientos previstos.

La trazabilidad ayuda a organizar las operaciones y facilita la coordinación entre delegaciones, talleres, campas y otros centros colaboradores.

En nuestro caso, además de la organización operativa, utilizamos tecnología de geolocalización para el seguimiento de los transportes.

Para nosotros esta información no es un extra decorativo.

Es una herramienta de trabajo.

Cuanto mayor es el volumen, más importante resulta contar con visibilidad sobre lo que está sucediendo.

¿Se pueden transportar coches averiados o que no pueden circular?

Esta situación aparece con frecuencia dentro de una flota.

No todos los vehículos pendientes de traslado están en perfectas condiciones de circulación.

Puede tratarse de coches:

  • Averiados.
  • Pendientes de reparación.
  • Con problemas mecánicos.
  • Inmovilizados durante un periodo prolongado.
  • Que por diferentes circunstancias no deben realizar el recorrido circulando.

Dependiendo del estado concreto del vehículo y de las posibilidades de carga, podemos estudiar su traslado mediante medios adecuados sin necesidad de que complete el recorrido por sus propios medios.

Lo importante en estos casos es informar de la situación previamente.

Necesitamos saber que una unidad presenta una incidencia antes de organizar el transporte, porque su estado puede afectar a la forma de carga y a los medios necesarios.

Ocultar esa información nunca ayuda.

Cuanto más sepamos de cada coche, mejor podremos preparar la operación.

Turismos, SUV, eléctricos, híbridos y vehículos comerciales

Las flotas han cambiado mucho.

Ya no hablamos únicamente de turismos de dimensiones relativamente similares.

Una misma compañía puede tener:

  • Turismos.
  • SUV.
  • Vehículos híbridos.
  • Vehículos eléctricos.
  • Vehículos comerciales ligeros.
  • Furgonetas.
  • Modelos de diferentes dimensiones y pesos.

Por eso, antes de organizar cada transporte necesitamos conocer las características de las unidades.

No todos los coches ocupan el mismo espacio en un portavehículos y no todas las combinaciones permiten utilizar la capacidad disponible de la misma manera.

Una flota heterogénea necesita una planificación adaptada.

Transporte de vehículos mediante portavehículos abiertos

En Grupo de la Chica realizamos este tipo de servicios mediante camiones portavehículos abiertos, el sistema que utilizamos para nuestros transportes profesionales.

Este formato permite trasladar varias unidades simultáneamente y encaja especialmente bien en operaciones recurrentes de:

  • Empresas de renting.
  • Empresas de leasing.
  • Concesionarios.
  • Compraventas.
  • Fabricantes.
  • Flotas corporativas.
  • Profesionales de la automoción.

La colocación y fijación de las unidades es una parte fundamental de la operación.

No es simplemente “subir coches a un camión”.

Hay que valorar las dimensiones, distribuir correctamente la carga y seguir los procedimientos adecuados durante la carga, el trayecto y la descarga.

Por qué trabajar con flota propia marca una diferencia

Cuando hablamos de logística para empresas de renting y leasing, hay un aspecto que para nosotros resulta especialmente importante: controlar directamente la operación.

En Grupo de la Chica contamos con una flota propia de más de 200 grúas y portacoches y trabajamos sin subcontratar el servicio de transporte.

Esto tiene implicaciones muy prácticas.

Cuando dependes constantemente de terceros tienes que coordinar no solamente la necesidad del cliente, sino también la disponibilidad y los procedimientos de diferentes proveedores.

Con medios propios podemos tener un mayor control sobre la planificación.

Y para una empresa que necesita movimientos recurrentes de vehículos, esa capacidad tiene mucho valor.

No hablamos solo de resolver un transporte puntual.

Hablamos de poder construir una relación logística estable.

Un solo colaborador logístico puede simplificar cientos de movimientos

Cuando el volumen aumenta, trabajar con muchos proveedores puede convertir una tarea aparentemente sencilla en una cadena de correos, llamadas, presupuestos, seguimientos e incidencias.

Contar con un colaborador especializado permite centralizar la comunicación y simplificar la coordinación.

Para una empresa de renting o leasing puede traducirse en:

  • Mayor facilidad para organizar movimientos.
  • Menos gestiones administrativas.
  • Mejor coordinación entre diferentes puntos.
  • Procedimientos comunes de recogida y entrega.
  • Planificación de operaciones recurrentes.
  • Mayor capacidad de reacción ante cambios en la demanda.

Para nosotros, esta es una de las diferencias entre contratar transportes y organizar realmente la logística de una flota de vehículos.

Una cosa es solicitar un camión cada vez que aparece una necesidad.

Otra muy distinta es trabajar con una visión global de los movimientos.

Qué debería pedir una empresa de renting a su proveedor de transporte de vehículos

El precio importa.

Por supuesto.

Pero cuando gestionamos activos de valor y operaciones recurrentes, elegir únicamente por el precio más bajo puede dejar fuera aspectos importantes.

Antes de trabajar con un proveedor de transporte de flotas conviene valorar:

Capacidad real

¿Puede absorber únicamente operaciones pequeñas o dispone de medios para responder cuando el volumen aumenta?

Medios propios

Conocer si el transporte se realiza directamente o se deriva a otros operadores ayuda a saber quién controla realmente la operación.

Experiencia en automoción

Mover vehículos tiene particularidades que no aparecen en otros tipos de transporte.

Cobertura

El proveedor debe poder conectar los puntos donde realmente opera la flota.

Gestión de incidencias

Los imprevistos existen. Lo importante es cómo se gestionan.

Trazabilidad

En operaciones profesionales necesitamos saber qué está pendiente, qué está en proceso y qué se ha completado.

Flexibilidad

Las necesidades de una flota no son siempre idénticas. Los volúmenes, destinos y prioridades pueden cambiar.

Procedimientos de recogida y entrega

Especialmente cuando existen muchas unidades, trabajar con procesos claros reduce errores y simplifica la gestión.

¿Cómo podemos hacer más eficiente el transporte de una flota?

Después de trabajar con este tipo de movimientos, hay varias prácticas que consideramos especialmente útiles.

Planificar con toda la información disponible

Conocer con antelación los movimientos previstos permite estudiar agrupaciones y rutas.

Evitar solicitudes fragmentadas cuando pueden agruparse

Si sabemos que existen diez coches que deberán moverse entre zonas similares, disponer de esa información es mucho mejor que recibir diez necesidades completamente independientes sin contexto.

Comunicar el estado real de cada vehículo

Si una unidad no arranca, está averiada o tiene alguna particularidad, debemos saberlo antes.

Definir prioridades

No todos los vehículos tienen necesariamente la misma urgencia.

Coordinar talleres, delegaciones y centros logísticos

El transporte funciona mejor cuando los diferentes puntos implicados saben cuándo se producirá la recogida o la entrega.

Revisar la accesibilidad

Un portavehículos necesita espacio para realizar determinadas maniobras. Cuando el punto exacto no resulta adecuado, conviene detectarlo previamente y estudiar una alternativa.

Mantener procedimientos estables

En operaciones recurrentes, estandarizar información, contactos y procesos simplifica mucho el día a día.

Transporte de flotas y coste: por qué mirar únicamente el precio por unidad puede ser engañoso

Cuando se analiza el coste logístico de mover un coche, es tentador mirar una única cifra.

Pero para una empresa de renting o leasing el coste real de un movimiento puede incluir mucho más.

Si el coche viaja circulando hay que valorar:

  • Tiempo del conductor.
  • Combustible.
  • Kilómetros añadidos.
  • Desgaste.
  • Organización del viaje.
  • Retorno del conductor.
  • Tiempo administrativo.
  • Posibles esperas.

Si el vehículo permanece parado varios días porque el movimiento no se ha coordinado correctamente, también existe un coste de oportunidad.

Por eso creemos que el análisis debe hacerse desde una perspectiva global.

El transporte eficiente no persigue únicamente mover el coche de la forma más barata posible.

Persigue hacerlo de la forma que tenga más sentido dentro de toda la operación.

Logística recurrente frente a transportes puntuales

No todas las empresas necesitan lo mismo.

Hay clientes que necesitan realizar una operación puntual con varias unidades y otros que generan movimientos semana tras semana.

En una operativa recurrente podemos encontrar continuamente:

  • Altas de vehículos.
  • Bajas de contrato.
  • Rotaciones.
  • Reubicaciones.
  • Traslados a talleres.
  • Recogidas.
  • Entregas.
  • Movimientos hacia centros de reacondicionamiento.
  • Redistribuciones por demanda.

Cuantos más vehículos entran en este circuito, más importante resulta pensar en términos de flujo y no de operaciones aisladas.

Por eso el transporte de flotas para empresas de renting debería integrarse dentro de la estrategia logística general.

Qué información necesitamos para estudiar un transporte de flota

Cuanto más precisa sea la información inicial, mejor podremos analizar la operación.

Normalmente resulta especialmente útil disponer de:

  • Número de unidades.
  • Marca y modelo de los vehículos.
  • Punto o puntos de recogida.
  • Punto o puntos de entrega.
  • Estado de los vehículos.
  • Prioridades.
  • Fechas o necesidades temporales.
  • Persona de contacto en cada ubicación.
  • Información relevante sobre accesos.
  • Particularidades de alguna unidad.

En operaciones más grandes, organizar esta información desde el principio evita muchas llamadas posteriores y permite trabajar de una forma considerablemente más ordenada.

Transporte de flotas en España: convertir kilómetros en logística

Después de tantos movimientos, nosotros lo tenemos claro: transportar una flota no es simplemente desplazar coches.

Es gestionar disponibilidad.

Es evitar que un vehículo permanezca parado más tiempo del necesario.

Es reducir kilómetros derivados de movimientos internos.

Es coordinar recogidas y entregas.

Es conseguir que un coche que termina su contrato pueda avanzar cuanto antes hacia la siguiente fase.

Es permitir que una delegación reciba las unidades que necesita.

Y es descargar a los equipos internos de una parte de la operativa para que puedan centrarse en su verdadero negocio.

En Grupo de la Chica ayudamos a empresas del sector de la automoción a gestionar el transporte de flotas de vehículos en España peninsular, ofreciendo soluciones adaptadas a sus necesidades logísticas.

Trabajamos con flota propia de camiones portavehículos y planificamos cada operación teniendo en cuenta el volumen de vehículos, sus características, los puntos de recogida y entrega y las necesidades de cada cliente.

Porque al final nuestro objetivo es bastante sencillo:

ayudar a que los vehículos estén donde se necesitan y cuando se necesitan, reduciendo desplazamientos innecesarios y facilitando una gestión más eficiente de la flota.

Si gestionas una empresa de renting, leasing o una flota de vehículos y necesitas organizar movimientos recurrentes, redistribuciones, recogidas o entregas, podemos estudiar contigo la operación y plantear la forma más adecuada de realizarla.

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