Los coches eléctricos son cada vez más habituales en nuestras carreteras y, como es lógico, también ha crecido la necesidad de trasladarlos de una ciudad a otra sin que tengan que realizar el recorrido por sus propios medios.
Una compra en otra provincia, una mudanza, el movimiento de vehículos entre concesionarios, la renovación de una flota de renting o simplemente la necesidad de llevar un coche de un punto a otro pueden hacer necesario recurrir a un servicio profesional de transporte de coches eléctricos.
Y aquí suelen aparecer las primeras preguntas.
¿Se transporta un coche eléctrico igual que uno de gasolina o diésel? ¿Qué hacemos con la batería? ¿Tiene que estar cargada al 100 %? ¿Qué ocurre si está completamente descargada? ¿Influye el peso del vehículo? ¿Necesita obligatoriamente un transporte cerrado?
Son dudas totalmente razonables.
En Grupo de la Chica nos dedicamos al transporte profesional de vehículos y sabemos que, aunque el procedimiento comparte muchas características con el traslado de cualquier otro turismo, un eléctrico tiene ciertas particularidades que merece la pena tener en cuenta.
Por eso, si estás pensando en transportar un coche eléctrico, aquí vamos a explicar qué revisamos, cómo conviene preparar el vehículo y cuáles son los aspectos que pueden condicionar la operación.
¿Se puede transportar un coche eléctrico en un camión portavehículos?
Sí.
Un vehículo eléctrico puede transportarse mediante un camión portavehículos igual que transportamos vehículos de gasolina, diésel o híbridos.
El coche se carga sobre el portavehículos, se coloca correctamente y se asegura para realizar el desplazamiento hasta su destino.
Esto significa que no necesitas conducir el coche durante cientos de kilómetros ni organizar todo el trayecto en función de su autonomía.
Una vez cargado y correctamente asegurado sobre el portavehículos, será el camión el encargado de realizar el desplazamiento.
En nuestra experiencia, esta es precisamente una de las razones por las que el transporte de vehículos eléctricos resulta especialmente interesante en recorridos largos.
El eléctrico llega a destino sin añadir kilómetros derivados del traslado y sin consumir batería por recorrer esa distancia por carretera con el propio vehículo.
Si el único objetivo es llevar un automóvil desde una ciudad hasta otra, no siempre tiene sentido convertir el traslado en un viaje de varias horas con paradas intermedias de recarga.
Transportar un coche eléctrico no es exactamente lo mismo que conducirlo hasta el destino
Esta diferencia parece evidente, pero es importante.
Cuando conducimos un eléctrico de Madrid a Sevilla, de Barcelona a Málaga o de Valencia a Bilbao, debemos pensar en su autonomía, el estado inicial de carga, el recorrido, los puntos de recarga disponibles y el tiempo adicional que podemos necesitar.
Cuando lo transportamos sobre un portavehículos, toda esa planificación deja de ser necesaria para el vehículo.
El coche no está recorriendo la ruta con sus propias ruedas.
Por eso, transportar un eléctrico puede tener sentido cuando queremos simplemente cambiarlo de ubicación y no necesitamos utilizarlo durante el trayecto.
Además, evitamos incrementar innecesariamente el kilometraje.
Esto resulta especialmente relevante en vehículos nuevos, seminuevos, coches destinados a exposición, vehículos vendidos a distancia o unidades que un concesionario necesita entregar con el menor kilometraje posible.
¿Cuándo puede ser útil el transporte de coches eléctricos?
Durante años hemos visto cómo han cambiado las necesidades de los clientes y del propio sector de la automoción.
El crecimiento del vehículo eléctrico simplemente añade un nuevo tipo de automóvil a movimientos logísticos que ya son habituales.
Hay varias situaciones en las que el servicio resulta especialmente útil.
Compra de un coche eléctrico en otra provincia
Internet ha cambiado completamente la forma en la que compramos coches.
Actualmente podemos encontrar el vehículo que queremos a cientos de kilómetros de nuestra residencia.
Eso amplía muchísimo las posibilidades de compra, pero también plantea una pregunta muy sencilla: ¿cómo llevamos ese coche hasta casa?
Una posibilidad es desplazarnos personalmente hasta el vendedor y regresar conduciendo.
Otra es organizar directamente el transporte del coche eléctrico.
De esta forma, el vehículo puede recogerse en origen y trasladarse hasta el destino acordado sin que el comprador tenga que realizar personalmente todo el recorrido.
Además, el coche no acumula los kilómetros correspondientes a ese viaje.
Traslados entre concesionarios
Los concesionarios necesitan redistribuir continuamente sus vehículos en función de la demanda.
Una determinada configuración puede estar disponible en una delegación mientras el cliente que quiere comprarla se encuentra en otra ciudad.
En ese caso, el transporte mediante portavehículos permite desplazar el vehículo sin añadir kilometraje antes de su entrega.
Para nosotros, este tipo de operación forma parte de la lógica habitual de la logística de automoción: colocar cada unidad donde realmente se necesita.
Empresas de renting y leasing
La electrificación de las flotas también está transformando el renting y el leasing.
Estas compañías necesitan mover coches entre delegaciones, usuarios, talleres, centros de reacondicionamiento, campas y puntos de entrega.
Cuando hablamos de decenas, cientos o miles de vehículos, la cuestión ya no consiste únicamente en transportar un coche.
Consiste en organizar correctamente toda una operativa logística.
El transporte en portavehículos permite agrupar diferentes unidades y planificar los movimientos según las necesidades de la flota.
Empresas y gestores de flotas eléctricas
Lo mismo sucede con las flotas corporativas.
A medida que más empresas incorporan vehículos eléctricos, también necesitan moverlos entre centros de trabajo, delegaciones o usuarios.
En lugar de enviar un conductor por cada automóvil, el transporte profesional permite organizar varios movimientos dentro de una misma planificación logística.
Mudanzas y cambios de residencia
Una mudanza también puede hacer necesario trasladar el vehículo.
Si cambias de residencia, puedes desplazarte hasta tu nuevo destino por avión, tren u otro medio mientras el coche viaja de forma independiente mediante un servicio profesional de transporte.
Esto facilita especialmente la organización cuando ya tienes que coordinar vivienda, equipaje, familia y todos los demás elementos de una mudanza.
La batería: una de las principales dudas en el transporte de coches eléctricos
Esta es probablemente una de las preguntas que más interés genera.
¿Con qué nivel de batería tengo que entregar el coche?
No es necesario cargarla al 100 % únicamente para realizar el transporte.
De hecho, desde un punto de vista operativo, nuestro objetivo no es que el coche tenga autonomía suficiente para recorrer cientos de kilómetros.
No va a hacerlo.
Lo que necesitamos es que disponga de carga suficiente para realizar correctamente las maniobras necesarias durante la recogida, la carga, la descarga y la entrega.
Ese es el punto importante.
El vehículo puede necesitar avanzar unos metros, cambiar de posición o realizar determinadas maniobras para poder colocarlo correctamente en el portavehículos.
Por eso aconsejamos comprobar antes de la recogida que dispone de batería suficiente para funcionar con normalidad.
La situación puede variar dependiendo del modelo y de la operación, así que lo fundamental es comunicar previamente cualquier circunstancia especial.
¿Hay que cargar un coche eléctrico al 100 % antes de transportarlo?
No.
Para un transporte ordinario no tiene sentido cargar el coche completamente solo porque vaya a viajar en un portavehículos.
Lo importante es que esté operativo.
Nos interesa que podamos arrancarlo, moverlo, colocarlo correctamente y realizar la descarga en destino.
La autonomía que necesitaríamos para conducir desde el origen hasta el destino deja de ser relevante porque esa distancia la recorrerá el camión.
Por eso recomendamos pensar en términos de operatividad, no de autonomía máxima.
¿Qué ocurre si el coche eléctrico tiene la batería completamente descargada?
Aquí sí aparece una diferencia práctica importante.
Si la batería está completamente descargada y el vehículo no puede moverse, la operación de carga y descarga puede complicarse.
Hay coches que, dependiendo de su estado y configuración, pueden presentar dificultades incluso para determinadas maniobras cuando no disponen de energía.
Por eso, antes de la recogida conviene comprobar varias cosas:
- Que el vehículo arranca correctamente.
- Que puede desplazarse por sus propios medios.
- Que responde de forma normal.
- Que puede situarse en la posición necesaria para cargarlo.
- Que no existen mensajes de error o averías que impidan su movimiento.
Y hay una recomendación que para nosotros es especialmente importante:
si el vehículo está inmovilizado, hay que comunicarlo antes de contratar el transporte.
No conviene descubrirlo cuando el portavehículos ya está delante del coche.
Con esa información previa podemos estudiar las características concretas del vehículo, su ubicación, su estado y los medios necesarios para determinar cómo organizar el servicio.
Cuanta más información tengamos desde el principio, mejor podremos planificar el transporte.
¿Qué ocurre si el coche eléctrico está averiado?
Que un vehículo esté averiado no significa automáticamente que no pueda transportarse, pero necesitamos saber exactamente cuál es su situación.
No es lo mismo un coche que tiene una incidencia pero todavía puede moverse que un vehículo completamente inmovilizado.
Tampoco es lo mismo una avería electrónica ordinaria que un automóvil accidentado con posibles daños en la batería de alta tensión.
Por eso pedimos que cualquier incidencia relevante sea comunicada antes de organizar el traslado.
Especialmente si existe alguna sospecha de daño en la batería.
En un vehículo eléctrico accidentado, el estado de la batería puede condicionar significativamente las medidas necesarias para su manipulación y transporte.
En estos casos no conviene improvisar.
Primero hay que conocer la situación real y después determinar cómo puede realizarse la operación.
El peso de los vehículos eléctricos sí importa
Esta es otra diferencia que muchas veces pasa desapercibida para quien contrata el servicio.
Las baterías hacen que numerosos vehículos eléctricos tengan un peso elevado respecto a determinados modelos equivalentes de combustión.
Desde el punto de vista del cliente, esto puede no cambiar prácticamente nada.
Desde el punto de vista logístico, sí tenemos que tenerlo en cuenta.
Un camión portavehículos dispone de límites de carga y cada combinación de vehículos debe planificarse considerando tanto sus dimensiones como su peso.
No consiste simplemente en contar cuántos coches caben.
Tenemos que saber qué coches son, cuánto pesan, qué dimensiones tienen y cómo podemos distribuir correctamente la carga.
Por eso conocer la marca y el modelo exactos nos ayuda a organizar el servicio.
Esta es una de esas partes del trabajo que el cliente prácticamente no ve, pero que forma parte de la planificación diaria de un transporte profesional.
Las dimensiones y la altura libre también deben tenerse en cuenta
No todos los coches eléctricos tienen la misma carrocería.
Hay pequeños urbanos eléctricos, berlinas, SUV de gran tamaño, deportivos y vehículos comerciales.
En algunos modelos, la disposición de las baterías hace que determinados componentes estén situados en la parte inferior del coche.
Además, ciertos vehículos cuentan con poca altura libre respecto al suelo.
Por eso las maniobras de carga deben realizarse teniendo en cuenta las características específicas del automóvil.
Una rampa, un ángulo de entrada o una determinada configuración del portavehículos pueden ser adecuados para un coche y requerir mayor atención con otro.
De nuevo, disponer previamente de marca y modelo facilita mucho la planificación.
¿Un coche eléctrico necesita viajar obligatoriamente en transporte cerrado?
No por el simple hecho de ser eléctrico.
En Grupo de la Chica trabajamos con camiones portavehículos abiertos y podemos transportar vehículos eléctricos mediante este tipo de configuración.
Que un coche utilice una batería eléctrica en lugar de un motor de combustión no significa que necesite automáticamente viajar dentro de un camión cerrado.
Lo verdaderamente importante es realizar correctamente las operaciones de carga, colocación, fijación y descarga.
El tipo de propulsión es una característica que tenemos en cuenta dentro de la planificación, pero no convierte automáticamente al vehículo en un coche que necesite un transporte cerrado.
¿Las baterías de litio afectan a la normativa de transporte?
Es una cuestión que merece explicarse con cuidado porque suele simplificarse demasiado.
Las baterías de alta tensión de los coches eléctricos están sujetas a regulación específica, pero eso no significa que cualquier traslado ordinario de un vehículo eléctrico se gestione exactamente igual que el transporte independiente de una batería de litio.
La normativa contempla específicamente los vehículos propulsados por baterías que son transportados como carga y establece condiciones concretas.
Además, la situación cambia cuando hablamos de un vehículo accidentado o de una batería dañada o defectuosa.
Por eso distinguimos claramente entre un coche eléctrico operativo que se traslada de un punto a otro y un vehículo que ha sufrido daños que pueden afectar a la seguridad de su batería.
Si existe una incidencia de este tipo, necesitamos conocerla antes de planificar la operación.
Cómo preparar un coche eléctrico antes del transporte
Preparar correctamente el vehículo facilita la recogida y reduce posibilidades de incidencia.
No estamos hablando de un procedimiento complicado.
En realidad, muchas comprobaciones son similares a las que recomendamos para cualquier automóvil.
1. Comprueba el nivel de batería
No buscamos máxima autonomía.
Buscamos disponer de energía suficiente para realizar las maniobras necesarias.
Antes de la recogida, comprueba que el coche puede arrancar y desplazarse normalmente.
2. Comprueba que el vehículo se mueve correctamente
Parece básico, pero es fundamental.
Si existe una avería, un bloqueo, un problema electrónico o cualquier circunstancia que pueda impedir mover el coche, necesitamos saberlo.
La información previa nos permite valorar la operación antes de enviar el vehículo de transporte.
3. Revisa los neumáticos
Una presión adecuada facilita las operaciones de carga y descarga.
También conviene avisar si existe un neumático pinchado o cualquier problema en una rueda que dificulte el movimiento del automóvil.
4. Retira equipaje y objetos personales
Recomendamos dejar el interior del vehículo libre de objetos personales.
Maletas, cajas o elementos sueltos pueden desplazarse y, además, no forman parte del propio vehículo que estamos transportando.
Lo más sencillo es entregar el automóvil despejado.
5. Haz fotografías antes de la recogida
Es una buena práctica independientemente de si hablamos de un eléctrico o de un coche de combustión.
Puedes fotografiar:
- Carrocería.
- Paragolpes.
- Llantas.
- Retrovisores.
- Frontal y parte trasera.
- Cualquier marca previa que ya exista.
De esta manera dispones de una referencia clara del estado exterior del coche antes del traslado.
6. Comunica cualquier particularidad
Este punto es probablemente el más importante.
Si existe una avería, un problema con la batería, dificultad para mover el vehículo, una rueda bloqueada, poca altura libre o cualquier otra circunstancia especial, comunícala previamente.
Cuanta más información tengamos, mejor podremos planificar el transporte.
Preferimos conocer una dificultad antes de la recogida y preparar la solución adecuada que descubrirla una vez iniciada la operación.
Transportar un eléctrico evita consumir autonomía durante el desplazamiento
Una de las ventajas más evidentes de transportar un coche eléctrico es precisamente esta.
En recorridos largos, conducir un eléctrico implica planificar la autonomía disponible y las posibles recargas.
Esto forma parte del uso completamente normal de estos vehículos.
Pero cuando el objetivo no es viajar con el automóvil sino simplemente trasladarlo de una ubicación a otra, esa planificación puede ser innecesaria.
Sobre un portavehículos, el coche no necesita recorrer por sus propios medios la distancia entre origen y destino.
Por tanto, no necesitamos organizar paradas de carga a lo largo de la ruta.
Si acabas de comprar el vehículo a cientos de kilómetros, si lo estás enviando a otra delegación o si simplemente quieres trasladarlo hasta tu nueva residencia, este sistema puede simplificar considerablemente la operación.
También evitamos añadir kilómetros innecesarios
Esta ventaja no es exclusiva del vehículo eléctrico, pero para nosotros tiene mucha importancia en el sector de automoción.
Imagina un coche nuevo vendido por un concesionario.
O un vehículo seminuevo con pocos kilómetros.
O una unidad adquirida online cuyo comprador se encuentra a 600 kilómetros.
Si el coche realiza ese recorrido circulando, esos kilómetros pasan a formar parte de su kilometraje.
Si viaja sobre un portavehículos, no.
Por eso el transporte de coches eléctricos mediante portavehículos es especialmente interesante para concesionarios, compraventas, renting, leasing y clientes que quieren evitar kilómetros derivados únicamente del traslado.
Transporte de coches eléctricos para concesionarios
El vehículo eléctrico está cambiando los catálogos de los fabricantes, pero la necesidad logística sigue siendo muy parecida: hay que conseguir que el coche adecuado esté en el lugar adecuado.
Un concesionario puede necesitar mover vehículos:
- Entre delegaciones.
- Desde una campa.
- Hasta un comprador.
- Hacia un centro de preparación.
- A una exposición.
- Entre diferentes provincias.
La posibilidad de transportar varias unidades permite organizar estos movimientos sin recurrir a un conductor distinto para cada automóvil.
Y cuando trabajamos con numerosos vehículos, optimizar esas operaciones se vuelve especialmente importante.
Transporte de flotas eléctricas para renting, leasing y empresas
Cuando hablamos de una flota, la escala cambia.
Ya no estamos pensando únicamente en un traslado puntual.
Podemos estar hablando de movimientos recurrentes entre múltiples ubicaciones.
Las empresas de renting, leasing y gestión de flotas necesitan recoger coches que terminan contrato, entregar vehículos a nuevos usuarios, enviarlos a reacondicionamiento o redistribuir unidades.
Con los eléctricos ocurre exactamente lo mismo, con la particularidad de que debemos considerar aspectos como su peso, su estado de carga y cualquier incidencia que pueda limitar sus movimientos.
En estos casos, conocer con antelación el volumen de vehículos, los modelos, los puntos de recogida y entrega y las fechas previstas nos permite diseñar una planificación mucho más eficiente.
¿Qué información necesitamos para transportar un coche eléctrico?
Cuanta más precisión tengamos desde el principio, mejor.
Para estudiar un servicio de transporte de vehículo eléctrico, resulta conveniente disponer como mínimo de:
- Marca.
- Modelo.
- Punto exacto de recogida.
- Punto de entrega.
- Estado del vehículo.
- Confirmación de si arranca.
- Confirmación de si puede desplazarse normalmente.
- Existencia de averías o incidencias.
- Fechas aproximadas del traslado.
Si el automóvil tiene alguna particularidad adicional, también conviene indicarla.
Esta información nos permite estudiar la operación y organizar correctamente el espacio disponible en el portavehículos.
¿Cómo funciona el proceso de transporte?
Aunque cada servicio tiene sus particularidades, el proceso puede resumirse de forma sencilla.
Primero recibimos la información del vehículo, origen y destino.
Después analizamos el servicio y planificamos su integración dentro de nuestra operativa de transporte.
En el momento de la recogida, el coche debe encontrarse en el estado previamente comunicado y disponer de las condiciones necesarias para realizar las maniobras previstas.
A continuación se realiza la carga y correcta colocación sobre el portavehículos.
El vehículo viaja hasta el punto de destino y finalmente se realiza la descarga y entrega.
Detrás de un proceso aparentemente sencillo existe planificación logística, coordinación de rutas, gestión de capacidad y conocimiento del tipo de vehículo que estamos transportando.
Y esa parte es precisamente nuestro trabajo.
¿Por qué es importante trabajar con una empresa especializada en transporte de vehículos?
Transportar un automóvil no consiste únicamente en moverlo del punto A al punto B.
Hay que planificar la ruta, gestionar la capacidad disponible, conocer las características de los vehículos, realizar las maniobras de carga y descarga correctamente y mantener control sobre toda la operación.
En Grupo de la Chica llevamos más de 80 años vinculados al transporte de vehículos.
Contamos con una flota propia de más de 200 grúas y portacoches y realizamos nuestros servicios sin depender de la subcontratación habitual de terceros.
Para nosotros esto es especialmente importante porque nos permite mantener un control mucho más directo sobre la operación.
Nuestros camiones disponen además de sistemas de geolocalización que facilitan el seguimiento de los transportes.
Cuando gestionas diariamente grandes volúmenes de vehículos, la experiencia no consiste solo en saber conducir un portavehículos.
Consiste en ser capaces de coordinar toda la cadena necesaria para que cada unidad llegue donde tiene que llegar.
Transporte de coches eléctricos con flota propia
Uno de los elementos que más valoramos de nuestro modelo de trabajo es disponer de flota propia.
No concebimos el transporte únicamente como una intermediación entre el cliente y otro operador.
Nuestra estructura está diseñada para ejecutar directamente los servicios y mantener el control sobre la operativa.
En el transporte de eléctricos esto nos permite aplicar la misma filosofía que seguimos con cualquier otro vehículo: conocer qué estamos transportando, estudiar sus características y organizar cada movimiento con los medios adecuados.
La tecnología del automóvil cambia.
Hace décadas transportábamos vehículos completamente distintos a los actuales.
Hoy movemos eléctricos, híbridos, SUV, turismos, vehículos comerciales y modelos con pesos y dimensiones muy diferentes.
La logística tiene precisamente ese reto: evolucionar al mismo ritmo que los vehículos.
Transporte de coches eléctricos en España con Grupo de la Chica
El crecimiento de la movilidad eléctrica está cambiando los vehículos que vemos cada día, pero algo permanece igual: cuando un coche tiene que pasar de un punto a otro, hace falta una logística fiable detrás.
En Grupo de la Chica conocemos de primera mano lo que hay detrás de cada transporte.
Trabajamos con camiones portavehículos y planificamos cada operación teniendo en cuenta las características del vehículo, su estado, el origen y el destino.
Cuando se trata de un eléctrico, prestamos especial atención a aspectos como su capacidad para desplazarse, el nivel de batería necesario para las maniobras, el peso, las dimensiones y cualquier incidencia que pueda afectar a la carga o descarga.
No es necesario complicarlo más de lo que realmente es.
Un coche eléctrico puede trasladarse profesionalmente igual que otros vehículos, siempre que se conozcan sus características y se prepare correctamente la operación.
Mueve tu coche eléctrico sin añadir kilómetros innecesarios
Si necesitas llevar un eléctrico desde una ciudad hasta otra, no siempre tienes que realizar personalmente todo el recorrido.
El transporte de coches eléctricos permite desplazar el vehículo sin sumar los kilómetros del trayecto, sin tener que organizar recargas durante la ruta y sin convertir un simple traslado en un viaje de varias horas.
Antes de la recogida, comprueba que el coche puede moverse, deja batería suficiente para las maniobras, retira objetos personales, documenta su estado y comunícanos cualquier particularidad.
A partir de ahí, nos encargamos de estudiar la operación.
En Grupo de la Chica podemos analizar el origen, el destino y las características de tu vehículo para ofrecerte una solución adaptada a sus necesidades.
Porque transportar un coche eléctrico no debería ser complicado.
Lo importante es hacerlo con planificación, experiencia y los medios adecuados.

